¿Son caros los medicamentos?

¿SON CAROS LOS MEDICAMENTOS?

Antes de responder a esta pregunta, he de remontarme tiempo ha. Debemos situarnos en la década de 1840, cuando un vendaval revolucionario se extendió por diversos países centroeuropeos. Como consecuencia de aquellos acontecimientos, cuyas raíces había que buscarlas en la ausencia de cualquier atisbo de protección social de gran parte de la población, nacieron políticas encaminadas a dar cobertura sanitaria a las sociedades europeas. Las personas debían sentirse protegidas ante el desdichado azar de la enfermedad, que trastoca sus vidas, relaciones sociales, y, todavía más importante, la obtención de ingresos. Dichas políticas tomaron forma durante al República de Weimar, estableciéndose un modelo que fue seguido, con mejor o peor fortuna, por todos los países europeos; y que se mantuvo y sobrevivió a dos Guerras Mundiales y otras situaciones adversas.

Los sistemas de cobertura sanitaria se han ido extendiendo a la par que los costes asociados a la atención médico-farmacéutica, derivados de la progresiva tecnificación de los cuidados de salud y enfermedad. La muerte ya no es el final irremediable de muchas enfermedades. Aun cuando no existe curación clínica para un gran número de patologías, los avances médico-farmacéuticos han conseguido controlar su sintomatología, haciendo posible que los enfermos lleven una vida prácticamente normal. El paradigma más reciente es el SIDA, enfermedad mortal hace pocos años; y convertida en una enfermedad crónica en la actualidad.

Así mismo, la duración de la existencia se prolongó más allá de la vida laboral, lo que obligó a desarrollar sistemas de pensiones para cubrir las necesidades (no solo sanitarias) de las personas provectas. En resumen: los costes sanitarios se incrementan en la medida en que la población envejece; pero también por el hecho de que determinadas enfermedades, otrora mortales, se convierten en crónicas. En este sentido, el progreso farmacéutico ha sido trascendental.

Desde hace algunos años, y con un entusiasmo casi diabólico en la actualidad, debido sobre todo a la intromisión de economistas y gerentes (muchos de ellos con paupérrima formación económica y científica), y con la aquiescencia de políticos y legisladores, han comenzado a alertarnos acerca de la posible quiebra o colapso del sistema de cobertura universal. Muy tristemente, una grave dejación por parte de algunos profesionales médicos y farmacéuticos, han hecho posible llegar a la situación actual, en la cual, y centrándome en los aspectos farmacéuticos, se busca como objetivo ineludible el “ahorro de costes en los medicamentos”.

No deseo entrar en las menudencias legislativas asociadas a la implantación de los sistemas de copago en el acceso a los medicamentos, ni tampoco en la presión por parte de la Administración para promocionar la prescripción de los medicamentos más baratos.

El problema que dejamos de lado es de mucha mayor gravedad: la desincentivación de la investigación y el desarrollo de novedosos tratamientos farmacológicos.

Desde mi punto de vista, la cohesión social se fundamenta en los sistemas de protección de la salud, además de un sólido, eficaz y universal sistema educativo. El progreso viene por añadidura; pero también la capacidad de resistir las crisis y las frustraciones colectivas. Al igual que una gran tormenta puede dañar las ventanas y balcones de un edificio, inundar los garajes e incluso causar destrozos en la fachada, si el andamiaje es sólido, el edificio resistirá; y los desperfectos se restaurarán pronto. Del mismo modo, la sociedad española debe reafirmarse en los logros conseguidos, mejorando los patrones educativos, no permitiendo que se trastoque la equidad conseguida con los sistemas de protección a la salud, vejez, discapacidad y otras circunstancias derivadas del infortunio. Así, pero solo así, resistiremos. Si lo logramos saldremos fortalecidos. El precio por no conseguirlo es difícil de prever; y en cualquier caso nos retrotraería varias décadas.

Zaragoza, julio, 2012

 Dr. José Manuel López Tricas

Farmacéutico especialista Farmacia Hospitalaria

Zaragoza

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5 jul. 2012 12:27
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