Cuestiones sobre el origen de la pandemia covid-19

CUESTIONES SOBRE EL ORIGEN DE LA PANDEMIA COVID-19


Daniel R. Lucey, adscrito a la universidad de Georgetown (Estados Unidos), es un especialista en enfermedades infecciosas, experto en epidemias. Asesora al equipo que la Organización Mundial de la Salud ha enviado a República Popular China para investigar el origen de la actual pandemia covid-19. El equipo tratará de resolver ocho preguntas cruciales.

El grupo de investigación intentará de resolver cuestiones estrictamente técnicas, pero bajo presión política, sobre todo de la Administración de Estados Unidos. Su actual presidente, D. Trump ha levantado, sin pruebas, sus sospechas de accidente en un laboratorio de la ciudad de Wuhan, origen de la pandemia; al mismo tiempo ha iniciado su retirada de la Organización Mundial de la Salud, organismo internacional que ayudó a crear a partir de las School Public Health[1] financiadas por la Fundación Rockefeller.

Daniel R. Lucey, con amplia experiencia en epidemias, redactó las ocho preguntas en su blog personal incluido en la página web de la Infectious Diseases Society of America. El asunto era, en parte, una respuesta al anuncio del director de la Organización Mundial de la Salud, el etíope Tedros Adhanom Ghebreyesus del envío de un equipo de investigación a la República Popular China.

Un aspecto primordial, todavía irresuelto, es cómo y cuándo surgió el SARS-CoV-2, y cómo se expandió hasta desencadenar la actual pandemia.

Se dan por ciertas algunas premisas: el virus no se desarrolló como arma biológica, su hospedador natural es el murciélago en herradura (muy abundante en China), evolucionó probablemente en otro animal intermediario antes de adquirir la habilidad de transmitirse con gran facilidad entre humanos, siendo esta última circunstancia imprescindible para su ulterior expansión pandémica.

Las tres primeras (de las ocho preguntas de Daniel R. Lucey) se centran en el mercado de la megalópolis de Wuhan, donde se vendía (antes de ser clausurado por las autoridades) carne y pescado fresco[2]. Allí se continúa situando el origen del brote infeccioso.

Sin embargo, las autoridades chinas cuestionaron este hecho en razón de que alrededor de la tercera parte de las primeras personas hospitalizadas, incluida la que se considera el paciente cero, nunca habían visitado ese mercado. De hecho, el responsable del Centro de Control de Enfermedades de la República Popular China descartó el lugar como origen de la pandemia, afirmando que el mercado [de Wuhan] fue otra víctima más de la pandemia.

Se recogieron cientos de muestras del mercado de Wuhan, pero solo se obtuvieron 33 positivos sin que se hayan publicado más detalles. Solo se confirma que las muestras positivas para SARS-CoV-2 se obtuvieron de fómites (superficies, tablas de cortar, alcantarillado, camiones de basura), pero ninguna directamente de animales (vivos o muertos), ni de humanos.

La cuarta pregunta extiende la investigación a otros mercados, de Wuhan y otras regiones de China ¿Se recogieron muestras de animales que, hoy se sabe, son vulnerables al virus, tales como gatos, tigres, visones y hurones? Los hurones se usan, por ejemplo, para determinar la transmisibilidad de los virus de la gripe. También se estudiarán los pangolines – véase fotografía - que se consideraron posibles intermediarios del brote epidémico[3].

La quinta pregunta aborda un informe detallado del periódico The South China Morning Post, publicado en Hong Kong en el que se identificó un caso temprano de coronavirus humano el 17 de noviembre (2019) en la provincia de Hubei (cuya capital en Wuhan). De hecho, se ha conocido ahora que a finales de noviembre (2019) ya se advertía de la rápida propagación del «virus de Hubei». El gobierno chino no informó de ese nuevo virus (de Hubei), ni tampoco acerca de otros posibles casos (sospechosos o confirmados) que se hubiesen producido con anterioridad a noviembre de 2019.

Las sexta y séptima preguntas son de gran trascendencia ¿Saltó el virus a los humanos en el entorno de un laboratorio donde se estuviera estudiando? Hasta ahora no existe evidencia de que el virus saliese del entorno sellado de un laboratorio de alta seguridad.

Un número creciente de laboratorios de investigación aplican a los patógenos (virus y bacterias fundamentalmente) la técnica denominada gain of function, que se traduce literalmente como «ganancia de función», pero sería más apropiado potenciación. Con ello se consigue incrementar la patogenicidad con objeto de estudiarlos y comprender sus mecanismos de infección. Sin embargo, este proceder conlleva el riesgo de fugas de gérmenes mucho más peligrosos que aquellos presentes de forma natural. Es una actuación ¿científica? poco justificable en aras de la investigación.

El debate surgió en el año 2011 cuando los laboratorios de la Erasmus University (Países Bajos) y Yoshihiro Kawaoka, de la universidad de Wisconsin-Madison (Estados Unidos) anunciaron independientemente haber incrementado la virulencia de cepas de la gripe aviar H5N1[4] aumentando su transmisibilidad en animales de experimentación (en este caso hurones) siempre en el ámbito de laboratorios de máxima seguridad. El gobierno de Estados Unidos que financió la investigación exigió que los resultados no se publicasen al objeto de que información sensible no cayese en manos de grupos terroristas, sobre todo si se tiene en cuenta que la potenciación de la virulencia es un procedimiento relativamente simple.

La gripe aviar (gripe A H5N1) se reconoció por primera vez en Hong Kong en el año 1997 cuando se produjo una notable mortandad entre los pollos en mercados avícolas; también enfermaron 18 personas, de las que 6 fallecieron. En una medida drástica el gobierno cantonal de Hong Kong decidió que se sacrificaran más de un millón de pollos terminando de facto con toda la industria avícola al coste de un gran perjuicio económico. La medida fue respaldada por todas las autoridades sanitarias internacionales; solo los monjes budistas elevaron sus plegarias por la masacre aviar.

No obstante, el virus (A H5N1) persistió en otras regiones de Asia, llegando a Europa y África. Esta circunstancia es motivo de inquietud porque la mayoría de las cepas [de este virus] emergen brevemente y luego desaparecen.

Allí donde ha rebrotado el virus, las aves han llevado la peor parte. Desde el año 1997 alrededor de 600 personas se han contagiado, muriendo la mitad. La mortandad por este virus de gripe es impresionante, rondando el 50%. Tómese de ejemplo, la erróneamente denominada «gripe española» que se inició en 1918 y, de forma ondulante, persistió hasta 1921. Su mortalidad fue del 2% aproximadamente, pero causó alrededor de 50 millones de muertos, muchos más que la Gran Guerra (Primera Guerra Mundial).

¿Se realizaron este tipo de estudios de potenciación [de la virulencia] de gérmenes infecciosos en algún laboratorio chino o en colaboración con algún otro extranjero?

La octava pregunta que el equipo enviado ex profeso a la República Popular China realizará es sobre el principal laboratorio de investigación de virus de la gripe (influenza[5]) que tiene ubicado en Harbin, capital de la provincia más septentrional del país. Durante el mes de mayo, un artículo de investigadores chinos publicado en la revista Science informó que dos muestras del «virus de Wuhan» se estudiaron allí. Resultados de esa investigación mostraron que distintas especies animales respondían al virus de modo muy distinto: gatos y hurones eran muy susceptibles al patógeno; los perros apenas se infectaban, mientras cerdos, pollos y patos no eran susceptibles en absoluto.

Daniel R. Lucey tiene amplia experiencia en graves situaciones epidemiológicas: viajó al oeste de África durante la epidemia del virus ébola, a Brasil en la crisis del virus Zika, a Madagascar para estudiar brotes limitados de peste bubónica, a Jordania para estudiar el MERS[6] (otro coronavirus), y a Guangzhou (China) para estudiar el SARS-CoV-1[7], antecesor del causante de la actual pandemia.

La investigación es de enorme trascendencia, sanitaria, social, económica y política.

Zaragoza a 9 de julio de 2020

Dr. José Manuel López Tricas

Farmacéutico especialista Farmacia Hospitalaria

Farmacia Las Fuentes

Zaragoza



[1] Ettling J. The role of the Rockfeller Foundation in hookworm research and control, pages: 3-14. In: G. Schad and K. S. Warren (ed). Hookworm disease: current studies and new directions. Taylor & Francis. London, United Kingdom.

[2] En la tradición culinaria china los alimentos preparados con animales recién sacrificado o muertos tienen un valor especial.

[3] El brote epidémico pasó a consideración de pandemia el 11 de marzo de 2020, según resolución de la Organización Mundial de la Salud.

[4] El virus de la gripe aviar (H5N1) es muy letal, con una mortalidad estimada del 50%. Por suerte solo se transmite excepcionalmente entre humanos.

[5] El término influenza para designar la gripe procede de un error mantenido en el tiempo. En principio se creyó que la gripe era una infección bacteriana causada por Haemophilus influenzae. No es así; la gripe es una infección vírica. Sin embargo, el término influenza ha persistido.

[6] MERS es el acrónimo de Middle East Respiratory Syndrome

[7] SARS: acrónimo de Severe Acute Respiratory Syndrome.

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Lopeztricas Jose-Manuel,
9 jul. 2020 10:41
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