Covid-19 y vitamina D

COVID-19 Y VITAMINA D

Durante la última década diversos estudios han documentado que la ingesta de vitamina D disminuye la probabilidad de infecciones respiratorias, tales como la gripe estacional o los resfriados comunes, sobre todo en personas con evidencia de déficit de la vitamina D (casi toda la población del hemisferio norte durante los meses de invierno). La cuestión es si la vitamina D puede tener un efecto protector frente al covid-19.

Las personas con déficit de vitamina D tienen respuestas inmunitarias más débiles frente a gérmenes infecciosos. Varias instituciones académicas, entre ellas la universidad de Harvard, han iniciado estudios para establecer una relación entre deficiencia de vitamina D e infección por covid-19 en su forma más grave.

Hasta ahora las evidencias proceden de estudios observacionales de los que no cabe inferir una relación de causalidad. Los estudios observacionales se han realizado en grupos de población particularmente deficientes en vitamina D, tales como residencias de ancianos, enfermos crónicos, niños en edad de crecimiento, embarazadas, personas de piel oscura y grupos sociales económicamente desfavorecidos.

Como es bien sabido, el organismo sintetiza la vitamina D tras la activación de precursores presentes en la piel tras su activación por la exposición a la radiación solar.

La obesidad, un factor de riesgo para padecer las formas más graves de covid-19, se asocia con niveles más bajos de vitamina D.

Además, la vitamina D disminuye los procesos inflamatorios e induce la secreción de proteínas con actividad antibacteriana y antivírica.

Un estudio (pendiente de revisión por pares, o peer-review) realizado en la universidad de Northwestern sugiere que la vitamina D sofoca la denominada tormenta de citoquinas, una de las causas de muerte en los enfermos graves de covid-19.

Un meta-análisis publicado en la revista médica británica British Medical Journal (Vitamin D supplementation to prevent acute respiratory tract infections: systematic review and meta-analysis of individual participant data) en el año 2017, revisó 25 ensayos clínicos aleatorizados, concluyendo que las personas del grupo que tomaban vitamina D tenían un 12% menos de riesgo de desarrollar infecciones respiratorias en comparación con un grupo placebo. El beneficio fue muy superior en el subgrupo de participantes con los niveles más bajos de vitamina D (niveles en sangre < 25 nmoles/L (equivalentes a 10ng/ml). La incidencia de infecciones respiratorias en este subgrupo disminuyó un 70% cuando recibieron suplementos de vitamina D. [Las concentraciones normales de vitamina D en sangre se hallan en el rango de entre 20 y 50ng/ml]. [1 nano-gramo es la mil millonésima parte de 1g; esto es: 1ng=10-9g]. El estudio de 2017 valoró las infecciones respiratorias causadas por resfriados comunes (casi todos debidos a coronavirus conocidos) y gripe, obviamente no por el coronavirus SARS-CoV-2.

Además de la exposición a la radiación solar, mucho más baja durante los meses de invierno, y los suplementos conteniendo vitamina D, se recomienda el consumo de pescado graso (atún, salmón), leche y derivados lácteos (preferentemente no desnatados) y huevos.

Con independencia del covid-19, se recomienda que los adultos sanos consuman 600 UI (unidades internacionales) de vitamina D; y un mínimo de 800 UI si se tiene más de 70 años. Esta vitamina es fundamental también para proteger el sistema músculo-esquelético. Referencia bibliográfica: The 2011 report on dietary reference intakes for calcium  and vitamin D from the Institute of Medicine: what clinicians need to know.

Más allá de 4.000 UI diarios de vitamina D puede ser perjudicial por la elevación del calcio en sangre (hipercalcemia) que puede causar debilidad, alteraciones digestivas e incluso problemas renales.

Se ha hallado (estudio observacional) que las personas con deficiencia de vitamina D antes de iniciada la actual pandemia tenían una probabilidad un 77% superior de dar positivo en la prueba de covid-19 (la famosa PCR), en relación con las personas con niveles normales de vitamina D. El primer firmante del estudio, David O. Meltzer, ha comenzado a reclutar personal médico, oficiales de policía y otros trabajadores de emergencia en la ciudad de Chicago, Estados Unidos, para valorar el impacto de los niveles de vitamina D, tanto en el contagio como en la gravedad de los síntomas. Se presupone que unos niveles adecuados de vitamina D previenen una respuesta inmunitaria exagerada al virus.

En Reino Unido las personas de grupos étnicos minoritarios (aquellos de ascendencia africana o asiática) representan hasta ahora una tercera parte de todos los casos confirmados de covid-19 aun cuando solo representan un 14% de toda la población. Estos grupos sociales sufren los índices más elevados de pobreza y enfermedades crónicas; y, casualmente, tienen los niveles más bajos de vitamina D.

La British Association of Physicians of Indian Origin ha instado a los trabajadores de origen indio a tomar suplementos de vitamina D como medida de precaución.

Sin embargo hay algunos estudios que ponen en duda la asociación entra bajos niveles de vitamina D y riesgo de covid-19.

Según el UK Biobank, que ha rastreado a largo plazo la salud de más de medio millón de personas del Reino Unido en el rango de edad de 40 a 69 años, el vínculo entre riesgo de covid-19 y bajos niveles de vitamina D no se sostiene cuando los resultados se ajustan teniendo en cuenta factores como edad, raza, obesidad y nivel socioeconómico. Los bajos niveles de vitamina D pueden ser un factor coincidente con otros de tipo social y económico que sí predisponen al contagio, según se expone en la revista Diabetes & Metabolic Syndrome: Clinical Research & Review.

Un segundo estudio dirigido por investigadores de la universidad de Surrey, Reino Unido, llegó a conclusiones similares al estudio de UK Biobank. Observó a 580 participantes que dieron positivo al covid-19. Sus niveles de vitamina D en sangre no diferían a los 723 participantes del grupo control que dieron negativo en los test de covid-19.

Por el contrario, otros investigadores, como JoAnn Manson, profesora de la School of Medicine de la universidad de Harvard, responsable de Medicina Preventiva del Brigham and Women’s Hospital de Boston, Estados Unidos, declaró que los argumentos a favor de una relación entre bajos niveles de vitamina D y covid-19 eran indubitados.

JoAnn Manson ha iniciado un ensayo clínico a nivel nacional (Estados Unidos) para estudiar el efecto de una toma diaria de vitamina D durante 1 mes en un grupo poblacional positivo para covid-19. Se pretende valorar si esta práctica disminuye el desarrollo de la enfermedad activa o, en su caso, reduce la gravedad de la sintomatología. Adicionalmente se investigará si la toma de la vitamina D contribuye a prevenir la infección. Entre tanto, es trascendente la práctica de ejercicio físico en ambientes soleados, así como la ingesta de alimentos ricos en vitamina D (cereales fortificados, lácteos – no desnatados -, champiñones y pescado graso como el salmón y el atún. También se recomienda la ingesta de suplementos de vitamina D, evitando dosis elevadas.

Zaragoza, a 30 de octubre de 2020

Dr. José Manuel López Tricas

Farmacéutico especialista Farmacia Hospitalaria

Farmacias Las Fuentes

Zaragoza

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30 oct 2020 10:46
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