Distrofia muscular de Duchenne: prometedor nuevo fármaco

PROMETEDOR FÁRMACO PARA LA DISTROFIA MUSCULAR DE DUCHENNE

Izquierda: fotografía de una imagen microscópica de un corte de tejido muscular de un niño de 12 años de edad, con historial de tres años de gateo inestable. Su valor de creatinina sérica fue de 4227U/L (valor normal: [0↔37 U/L ≡ 0,6↔1,4mg/dL; las mujeres tienen valores algo más bajos que los hombres].

La imagen muestra fibras musculares de tamaño variable, necrosis de fibras musculares focales y fagocitosis (imagen tomada a 350 aumentos).

Un ensayo clínico de un fármaco experimental ha mostrado resultados favorables en la preservación e incluso la mejora de la capacidad de  deambulación de muchachos afectados de la distrofia muscular de Duchenne.

En el estudio clínico llevado a cabo por Sarepta Therapeutics, descubridor del fármaco, los muchachos que fueron tratados con el medicamento durante 48 semanas mostraron una mejora en su capacidad de caminar, mientras que el grupo control (tratado con placebo) sufrió un deterioro evidente.

El medicamento, Eteplirsen, restauró hasta un 50% de los valores normales, los niveles de una proteína crucial, que está ausente en los pacientes con distrofia muscular de Duchenne.

El estudio clínico con Eteplirsen ha sido liderado por el Dr. Jerry R. Mendell, director de terapia génica y de los programas de distrofia muscular del Nationwide Children’s Hospital, en Columbus, Ohio.

El estudio se ha de valorar con muchas reservas. Se realizó con solo 12 pacientes; 4 de ellos fueron tratados con la dosis más elevada; y otros cuatro con placebo; los 4 restantes recibieron dosis sub-óptimas. Se desconoce así mismo, si el efecto observado se mantendrá a lo largo del tiempo. Y no se conocen los posibles efectos adversos de un tratamiento continuado más allá del período de estudio, de 48 semanas.

Además, Eteplirsen solo sería adecuado para un pequeño porcentaje de pacientes con distrofia muscular de Duchenne, entre un 13% y un 15%, que son los pacientes con la mutación genética contra la que se diseñó el fármaco.

La genopatía de Duchenne afecta a unos 15.000 norteamericanos. Es la más grave de todas las distrofias musculares. Las personas afectadas apenas fabrican una proteína, distrofina, imprescindible para el correcto funcionamiento muscular. Los pacientes pierden la capacidad de caminar al llegar a la adolescencia; y su esperanza de vida no supera los treinta años.

La distrofina es una proteína citoplasmática de las células musculares. Hasta donde se sabe, asocia las fibras actínicas del citoesqueleto con las proteínas de la matriz extracelular. Permite que se disipe la fuerza contráctil durante la contracción de las células musculares.

El epónimo de la enfermedad deriva de Guillaume-Benjamin-Amand Duchenne, considerado el fundador de la neurología en Francia, cuya vida transcurrió a lo largo del siglo XIX (1806-1875). Describió distintas enfermedades musculares (miopatías) de causa hereditaria que inmortalizaron su nombre, tales como distrofia muscular de Duchenne, atrofia muscular espinal de Duchenne-Aran y la parálisis de Duchenne-Erb.

Entre sus logros, llevó a cabo la primera biopsia muscular. Sus investigaciones sobre la electrofisiología de la actividad muscular sentaron las bases para ulteriores progresos.

Los esteroides (corticosteroides) se usan para retrasar la progresión de la enfermedad en virtud de sus propiedades anti-inflamatorias. Pero estos fármacos muestran una pléyade de efectos adversos que limitan tanto las dosis que pueden administrarse como la duración de los tratamientos.

Eterlipsen, de Sarepta Therapeutics, tiene un potencial competidor, un fármaco desarrollado por GlaxoSmithKline que puede actuar en la causa matriz de la enfermedad.

Eterlipsen podría convertirse en el primer fármaco de Sarepta Therapeutics que llega a comercializarse, desde que el laboratorio se fundó hace 32 años, si bien cambió su nombre hace poco tiempo, desde AVI BioPharma, intentando cambiar su prolongado infortunio.

Las acciones de Sarepta Therapeutics triplicaron su valor el miércoles, 4 de octubre (2012); y su valor nominal se cuadruplicó desde el mes de julio, cuando avanzó los primeros resultados del estudio.

El ensayo midió cuánto podían caminar los jóvenes en seis minutos. Tras 48 semanas de tratamiento, aquellos que fueron tratados con la dosis más elevada de Eteplirsen (4 muchachos) caminaron un promedio de 21 metros más que al comienzo del estudio, una ganancia modesta, de un 5%. Los jóvenes que fueron tratados con placebo caminaron al cabo de 48 semanas 68 metros menos (valor promedio), esto es su capacidad de deambulación se redujo un 17%.

Una de las razones de que el estudio se observe con escepticismo es que dos muchachos que recibieron la dosis más baja de Eteplirsen perdieron rápidamente su capacidad de caminar, aun cuando los niveles de distrofina en sus músculos se incrementaron de modo sustancial.

Aunque Sarepto Therapeutics, que financió el estudio, no tuvo en cuenta los resultados con estos dos pacientes, la FDA (Food and Drug Administration) podría considerar los resultados en estos dos pacientes. Y esta circunstancia dificultaría la aprobación del fármaco, sobre todo teniendo en cuenta el escaso número de pacientes y, en consecuencia, la imposibilidad de hallar significación estadística.

Christopher Garabedian, responsable ejecutivo de Sarepta Therapeutics, afirmó que si se obliga a la Compañía Farmacéutica a realizar otro ensayo de dos años de duración, muchos jóvenes se verían condenados a quedar limitados a desplazarse en silla de ruedas.

Los grupos de pacientes presionan a la FDA para una rápida autorización de Eteplirsen. Y entretanto ejercen presión sobre el fabricante, Sarepta Therapeutics, para que entregue el fármaco a los pacientes bajo criterios de “Uso Compasivo” (uso del medicamento para una indicación no aprobada, en ausencia de alternativas disponibles).

Las ventajas del fármaco se entienden mejor cuando se tienen en cuenta las distintas situaciones personales. Los logros conseguidos con el medicamento pueden parecer pequeños, pero debemos considerar que, aunque limitados, pueden ser muy importantes para cada paciente y su familia.

Christopher Garabedian dijo que Sarepta Therapeutics no tiene capitalización para fabricar el fármaco en una cantidad superior a la requerida para realizar los ensayos clínicos. Si se entregase de modo gratuito la empresa se condenaría a la insolvencia.


De conseguir la aprobación, Eteplirsen se convertiría en el primer medicamento para un subgrupo de pacientes con distrofia muscular de Duchenne desde el descubrimiento en el año 1986 del gen responsable de la enfermedad (DMD). El acrónimo DMD corresponde a Duchenne Muscular Dystrophia. Representaría un éxito tras décadas de reveses para la denominada tecnología del ADN antisentido, un sofisticado procedimiento que silencia la actividad de genes específicos.




Eteplirsen silencia una parte del gen que codifica la síntesis de la distrofina, conocido como exón 51, que contiene una mutación que interrumpe la síntesis de distrofina en algunos pacientes. Durante la transcripción, si se soslaya este exón, las células musculares pueden fabricar una distrofina que, aunque imperfecta, mantiene una actividad fisiológica residual (~50%) y, por consiguiente, mejora la sintomatología muscular de los enfermos con distrofia muscular de Duchenne.


Zaragoza, 7 de octubre de 2012

Dr. José Manuel López Tricas

Farmacéutico especialista Farmacia Hospitalaria

Zaragoza

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José Manuel López Tricas,
7/10/2012 12:02
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