2014, año de infamia para la infancia

publicado a la‎(s)‎ 12 dic. 2014 0:20 por Lopeztricas Jose-Manuel

2014, AÑO DE INFAMIA PARA LA INFANCIA

El año que está terminando (2014) es uno de los peores para la infancia, según un informe hecho público por Naciones Unidas. En este informe se refleja lo que todos sabemos e ignoramos: guerra, violencia, atrocidades y enfermedad, centrada principalmente en Oriente Medio y África.

Aproximadamente 15 millones de niños se han visto involucrados en conflictos violentos en la República Centroafricana, Iraq, territorios palestinos, Sudán del Sur, Siria, Nigeria y Ucrania.

Alrededor de 230 millones de niños viven en áreas desgarradas por conflictos armados. Muchas de las víctimas infantiles han quedado huérfanas y desamparadas, secuestradas, torturadas, violadas, reclutadas como soldados o vendidas como esclavas. El panorama descrito en el informe es devastador. No se recuerda en tiempos recientes una brutalidad tan extrema centrada deliberadamente en la infancia.

En el reportaje de Unicef se describe por ejemplo como en la República Centroafricana, un país que bordea la anarquía, hay alrededor de 2,3 millones de niños afectados, y unos 100.000 han sido obligados a integrarse en grupos armados.

En la franja de Gaza, a lo largo de 50 días durante el pasado verano, el conflicto con Israel (no una guerra sensu stricto sino un castigo deliberado por parte del ejército israelí tras el secuestro y asesinato de varios soldados judíos) 538 niños han muerto, 3.370 han resultado heridos y 54.000 han perdido su hogar.

El prolongado conflicto en Siria, con su extensión a regiones fronterizas de Iraq, y la llegada del autodenominado Estado Islámico, ha llevado acarreado que 10 millones de niños hayan visto gravemente alterada su existencia, 7,3 millones en Siria y 2,7 millones en las regiones del norte de Iraq.

En Sudán del Sur, el país más joven del planeta, que se independizó del resto de Sudán en 2011, la guerra civil  que surgió tras un breve período de paz y relativo optimismo, trajo  hambruna, refugiados y muerte. Más de 750.000 niños se han visto desplazados a campos de refugiados en el propio país, 320.000 han buscado amparo en países vecinos, y alrededor de 235.000 niños de menos de 5 años han padecido malnutrición grave (kwashiorkor, término que se traduce como “niño destetado” en el sentido de profundamente malnutrido, al verse desplazado de la lactancia por la llegada al mundo de un hermano).

Y todos recordamos la todavía inconclusa, pero actualmente ignorada, crisis del ébola en los países del occidente africano (sobre todo Sierra Leona y Liberia) que ha dejado huérfanos a miles de niños y ha interrumpido la escolarización de más de 5 millones.

Cuando alguna de estas crisis ha tenido repercusión informativa en nuestros países, lo han sido por motivaciones políticas (conflictos de Gaza y Ucrania) o por el temor a vernos afectados (crisis del ébola). Otros, como la crisis de Sudán del Sur, apenas han despertado interés.

Además de las crisis citadas, hay otras que, por crónicas, no despiertan ya nuestra atención, tales como Afganistán, República Democrática del Congo, Paquistán, Somalia o Yemen.

Y no queremos olvidar otras que, no por menos graves, son también dolientes por proximidad; esta que aflige social, moral y económicamente a nuestro propio país.

Zaragoza, 12 de diciembre de 2014

Dr. José Manuel López Tricas

Farmacéutico especialista Farmacia Hospitalaria

Farmacia Las Fuentes

Florentino Ballesteros, 11-13

50002 Zaragoza

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