Aumento de los precios de los medicamentos genéricos en Estados Unidos

publicado a la‎(s)‎ 11 oct. 2014 2:05 por Lopeztricas Jose-Manuel
AUMENTO DE LOS PRECIOS DE LOS MEDICAMENTOS GENÉRICOS EN ESTADOS UNIDOS
Los precios de los medicamentos genéricos en Estados Unidos, donde no existe regulación restrictiva al respecto, han experimentado incrementos de hasta un 1.000% durante el último año.

En Estados Unidos la introducción en el mercado farmacéutico de medicamentos genéricos ha conseguido aplanar la curva ascendente de factura farmacéutica cuyo máximo llegó a 2,8 trillones de dólares. El concepto en que se sustentaba la política favorable a las versiones genéricas era que éstas eran más baratas que los medicamentos de marca.

Según el Organismo Regulador de Fármacos y Alimentos (Food and Drug Administration) norteamericano, ocho de cada diez prescripciones de medicamentos se realizan en forma de principios activos en su versiones genéricas. Según Generic Pharmaceutical Association, desde el año 2003 hasta el año 2012, las prescripciones de genéricos han representado un ahorro de 1,2 trillones de dólares al sistema sanitario norteamericano en su conjunto, sanidad privada y pública.

Sin embargo, una investigación del Capitolio (Congreso) dirigida por Elijah E. Cummings y Bernard Sanders, han evidenciado que los precios de los fármacos genéricos se han incrementado de un modo espectacular y, a su juicio, desproporcionado.

La investigación se ha centrado en diez fármacos. En un sistema sanitario en gran medida privatizado, la disponibilidad de medicamentos genéricos hace posible que millones de ciudadanos puedan costearse los tratamientos que precisan.

Algunos incrementos de precios se califican de espectaculares, según los legisladores. El precio que hospitales y farmacias han de pagar por un envase de 500 comprimidos del antibiótico Doxiciclina se ha elevado desde 20 dólares ($20) en octubre de 2013 hasta 1.849 dólares ($1,849) en abril de 2014. [Doxiciclina es un derivado semisintético de la Oxitetraciclina comercializado en el ya lejano año de 1967]. El precio por un envase del medicamento Pravastatina (hipocolesterolemiante) ha pasado de 27 dólares ($27) a 196 dólares ($196) en el mismo intervalo temporal.

El precio de un comprimido de Digoxina, un medicamento centenario, pero irremplazable en algunos enfermos cardíacos, ha subido desde 11 centavos de dólar en el año 2012 hasta $1,10 (un 100% de aumento).

La mayoría de estos aumentos de precios son repercutidos en lo que han de pagar los usuarios por sus medicinas.

Los legisladores han enviado cartas a 14 fabricantes y distribuidores de los diez medicamentos genéricos valorados, solicitando explicaciones de estos aumentos en el precio de sus medicinas. Algunos han respondido manifestando su interés en cooperar con la Comisión legislativa, pero sin aclarar las características de su actuación.

En primer lugar habría que comprender por qué los laboratorios han tomado la decisión de llevar a cabo un incremento tan importante en tan breve tiempo.

Los precios de las versiones genéricas son más baratos que los medicamentos de marca, presuponiéndose que todos los preparados son intercambiables. Pero una reducción significativa de los precios depende a su vez de que coexistan distintas versiones genéricas de un mismo principio activo. No obstante, esta política de supuesto libre mercado está muy condicionada por estrategias que van desde la reducción del número de fabricantes de genéricos, con lo cual los que quedan actúan en régimen de relativo monopolio, hasta una práctica reciente cuya terminología en inglés ha terminado por imponerse, “pay for delay”, en la que los fabricantes de fármacos de marca pagan a los fabricantes de genéricos para que retrasen su comercialización, prolongando de facto la vigencia de los derechos de patente del fabricante del medicamento “de marca”.

A título de ejemplo, el pasado verano (2014) la empresa farmacéutica Lannett, con sede en Philadelphia, principal fabricante de Digoxina en Estados Unidos recibió un apercibimiento judicial por prácticas comerciales que podrían suponer una violación de la ley antimonopolio. El asunto, cuando se redacta este artículo (octubre 2014), continúa su tramitación administrativa y judicial.

Zaragoza, 11 de octubre de 2014

Dr. José Manuel López Tricas

Farmacéutico especialista Farmacia Hospitalaria

Farmacia Las Fuentes

Florentino Ballesteros, 11-13

50002 Zaragoza

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