Bancarrota de una empresa farmacéutica biotecnológica

publicado a la‎(s)‎ 14 nov. 2014 3:49 por Lopeztricas Jose-Manuel
BANCARROTA DE UNA EMPRESA FARMACÉUTICA BIOTECNOLÓGICA

Drendeon, la empresa biotecnológica que desarrolló Provenge®, fármaco que fue visto como un potencial blockbuster, ha entrado en bancarrota debido a que las previsiones de venta del fármaco anticanceroso no se han cumplido y el laboratorio no puede afrontar las deudas contraídas.

Provenge® es el nombre registrado de Sipuleucel-T. Se trata de una infusión autóloga de células presentadoras del antígeno GM-CSF asociadas a una proteína recombinante (PAP). Los acrónimos GM-CSF y PAP, se corresponden a “Granulocyte-Macrophage-Colony-Stimulating-Factor” (el marcador expresado en la superficie de las células T) y “Prostatic Acid Phosphatase”. El antígeno (GM-CSF) y la proteína (PAP) se hallan unidos mediante un linker «Glicina-Serina».

Sipuleucel-T es una vacuna personalizada contra el cáncer de próstata que se prepara a partir de células mononucleares de la sangre del propio paciente. Estas células se modifican genéticamente para que expresen en su superficie el marcador GM-CSF. Esta proteína se fusiona con la PAP, mediante el linker («Glicina-Serina»).

Las células de sangre periférica del paciente son obtenidas por leucoforesis (a veces denominada leucoféresis). Tras conseguir que expresen en su membrana el antígeno GM-CSF, se fusionan con la proteína (PAP), «glicina-serina» mediante. La suspensión resultante se administra en tres perfusiones espaciadas 2 semanas. Cada dosis se debe infundir lentamente durante 60 minutos.

Durante la infusión de Sipuleucel-T (Provenge®) se puede desarrollar una reacción adversa con la siguiente sintomatología: disnea, náusea y vómito, fatiga, astenia, vértigo, cefalea, mialgias, hipertensión y taquicardia. La disnea puede derivar en broncoespasmo. Se debe vigilar al paciente, sobre todo si tiene antecedentes de enfermedad cardíaca o pulmonar. Unos 30 minutos antes de comenzar la infusión con Sipuleucel-T conviene administrar Paracetamol y antihistamínicos. Si, a pesar de estas medidas precautorias, aparecen alguno o varios de los síntomas antes citados, es preciso reducir la velocidad de perfusión e incluso interrumpir la infusión del medicamento.

También se han comunicado casos de ictus isquémico y hemorrágico, eosinofilia, rabdomiolisis (destrucción de las fibras musculares por insuficiente perfusión sanguínea, generalmente por fracaso de la función renal)  miastenia gravis (fracaso de la transmisión neuromuscular acetilcolinérgica) y miositis (denominación genérica para cualquier enfermedad que cause inflamación y degeneración de uno o varios paquetes musculares).

Cuando se administra usando una vía central el riesgo de sepsis es significativo.

Provenge® fue autorizado por la Food and Drug Administration (F.D.A.) norteamericana el 29 de abril del año 2010, siendo el primer tratamiento del cáncer desarrollado a partir del sistema inmune del propio paciente.

El fracaso comercial de Provenge® se debe al elevado coste (aproximadamente 93.000 dólares por un curso de tratamiento), la complejidad de individualización de los tratamientos, junto con la aparición de alternativas farmacológicas menos complejas para el tratamiento del cáncer de próstata.

Sipuleucel-T encaja en lo que se denomina inmunoterapia. Sin embargo, la terapia antineoplásica fundamentada en esta técnica es hoy día menos compleja que la implícita en la formulación de Provenge®. La inmunoterapia del cáncer está estrechamente vinculada a los trabajos de Lloyd J. Old, quien, durante la década de 1960, inició trascendentes trabajos que condujeron a la identificación de los marcadores tumorales.

Dendreon estimó que Provenge® tendría una facturación de alrededor de 4 billones de dólares anuales. Las ventas reales en el año 2013 apenas han superado los 300 millones de dólares, insuficiente para asumir los 620 millones de deuda que el laboratorio tiene que saldar a comienzos del año 2016.

Dendreon, con sede en Seatle, Washington, ha alcanzado acuerdos con los detentores del 84% de la deuda.

Drendeon tiene dos alternativas financieras: recapitalizarse o transformar su deuda en acciones (bonos convertibles). Esta última opción, la peor, haría perder a los accionistas gran parte de su inversión. La empresa biotecnológica había tratado de venderse el año pasado, sin éxito.

Drendeon intentó capear la crisis reduciendo su plantilla en 700 trabajadores, la mitad de la que tuvo en sus mejores tiempos. Aun así, las pérdidas durante el último trimestre contable (2014) fueron de 22 millones de dólares.

Naturalmente, la crisis ha tenido su traducción en la cotización de las acciones cuyo valor actual ronda (noviembre 2014) los 30 céntimos de $, habiendo alcanzado su máximo en abril de 2010 (fecha de autorización de Provenge®) en que su valor bursátil llegó a ser de $50.

Zaragoza, 14 de noviembre de 2014

Dr. José Manuel López Tricas

Farmacéutico especialista Farmacia Hospitalaria

Farmacia Las Fuentes

Florentino Ballesteros, 11-13

50002 Zaragoza

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