China, problemática sanitaria.

publicado a la‎(s)‎ 16 sept. 2019 10:59 por Lopeztricas Jose-Manuel   [ actualizado el 16 sept. 2019 10:59 ]

CHINA: PROBLEMÁTICA SANITARIA

El gobierno de la República Popular China ha decidido ser más permisivo con la importación de medicinas no autorizadas, al objeto de que personas sin recursos económicos y/o enfermos críticos puedan acceder a medicamentos más baratos importados de otros países.

Durante años muchas personas se arriesgaron a duras sanciones administrativas y consecuencias penales por adquirir fármacos no disponibles poco eficiente sistema sanitario del país. Por otra parte, la mejora del nivel de vida ha traído como consecuencia una mayor incidencia de enfermedades crónicas, y otras para las que, a lo más que se podía acceder eran tratamientos paliativos.

La nueva legislación, menos punitiva con las importaciones de medicinas, entrará en vigor el próximo 1 de diciembre (2019), sin que se conozcan los detalles. La legislación actual cataloga de falsificación cualquier medicina importada, con independencia de su calidad farmacéutica; y quienes las venden o compran asumen graves riesgos, administrativos y penales.

La mayoría de los medicamentos se compran en India por mediación de importadores transfronterizos que, además, eluden los impuestos y aranceles asociados al comercio legal.

La nueva legislación pretende desligar el concepto de falsificación de cualquier medicamento importado, restringiendo el criterio de falso a los fármacos que son verdaderos fraudes farmacológicos.

Así pues, la nueva Ley de la República Popular China permitirá que medicamentos fabricados en India se puedan importar a China sin restricciones. Los fármacos fabricados en India son mucho más baratos que los elaborados en países occidentales, casi siempre con precios prohibitivos para las economías domésticas de la mayoría de las familias chinas. A título de ejemplo, el tratamiento con el medicamento anticanceroso Iressa® (Gefitinib) tiene un coste de $10 en la versión genérica importada de India. Este precio es la décima parte lo que cuesta en China que, al no fabricarlo, ha de importarlo de Occidente pagando las correspondientes regalías. En conjunto, los medicamentos fabricados en India cuestan un 97% menos que sus homónimos con vigencia de derechos de patente.

Según el Banco Mundial (datos de 2011), el 80% de todos los fallecimientos por causas médicas en China se deben enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, diabetes, enfermedades pulmonares y cáncer. El gobierno encuentra cada vez más difícil la planificación de la salud para sus casi 1.400 millones de habitantes.

Una película del año 2018 (Dying to Survive) cuenta la historia real de un enfermo de leucemia chino que se vio obligado a adquirir de contrabando medicamentos para su enfermedad, ayudando a otras personas con su misma patología. La película adquirió tal popularidad que el propio Primer Ministro tomó cartas en el asunto haciendo hincapié en la necesidad de un recorte de los precios de estos costosos medicamentos anticancerosos.

La nueva clase enriquecida china viaja a Estados Unidos, Australia o Europa para recibir tratamiento de graves enfermedades. Algunos importantes hospitales estadounidenses han llegado a contratar traductores para sus nuevos clientes. Sin embargo, solo una minoría de la población china puede proceder de esta manera. La atención sanitaria es solo una manifestación de la gran disparidad de riqueza en China.

Desde la década de 1970 el sistema sanitario chino proporciona atención médica desde la cuna a la tumba, si bien en condiciones precarias porque sus hospitales públicos están sobresaturados y hay pocos médicos para una infinitud de pacientes. Un informe de Naciones Unidas publicado en la revista médica The Lancet en el año 2015 situaba a la República Popular China en el puesto 92, por detrás de Cuba y México por lo que respecta a la calidad de la atención médica.

A fin de mejorar la situación, el gobierno chino incrementó la inversión pública destinada a sanidad, al mismo tiempo que facilitó la iniciativa privada. En el año 2015, se diagnosticaron alrededor de 4,3 millones de casos de cáncer en China (un promedio de 12.000 nuevos diagnósticos cada día). La supervivencia estimada ronda el 30%, muy inferior al 70% de los países desarrollados. [Se considera que un enfermo de cáncer sobrevive a la enfermedad si continúa vivo al cabo de cinco años tras el primer diagnóstico].

Muchos enfermos de cáncer con recursos económicos suelen viajar a Hong Kong o Macao, para adquirir medicamentos occidentales cuya autorización en China se retrasa durante años debido a la exasperante burocracia. Esta situación ha hecho surgir áreas dentro de la propia China, como la isla de Hainan, famosas por el turismo médico, en las que el acceso a medicamentos occidentales es mucho más sencillo que en el resto del país.

La saturación de las citas médicas ha generado un mercado negro en el que se puede comprar una determinada posición en las interminables listas de espera.

El surgimiento de una clase privilegiada social y económicamente, ha propiciado la aparición de agencias de viajes para acceder a tratamientos en hospitales extranjeros referenciales y adquirir costosos e inaccesibles medicamentos.

El sistema de autorización de nuevos medicamentos en China es exasperantemente lento, debido a la abrumadora burocracia. Los fármacos autorizados por el gobierno de Estados Unidos, previa recomendación por la Food and Drug Administration (FDA) o por los gobiernos europeos, previa recomendación favorable de la European Medicine Agency (EMA) han de someterse en China a una extensa reevaluación antes de su autorización.

No obstante, la clásica indefinición de la legislación gubernamental china no deja claro a que se refieren sintagmas como “penas leves” o “pequeña cantidad de medicamentos no aprobados”. El margen de interpretación de los legisladores es tan amplio como la propia indefinición de la nueva legislación.

Zaragoza, a 16 de septiembre de 2019

Dr. José Manuel López Tricas

Farmacéutico especialista Farmacia Hospitalaria

Farmacia Las Fuentes

Florentino Ballesteros, 11-13

50002 Zaragoza

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