Dimetil Fumarato (Tecfidera): nuevo fármaco para la esclerosis múltiple

publicado a la‎(s)‎ 4 abr. 2013 8:02 por José Manuel López Tricas

DIMETIL FUMARATO (TECFIDERA®): NUEVO FÁRMACO PARA LA ESCLEROSIS MÚLTIPLE

 

 Dimetil fumarato se usó durante algún tiempo para el tratamiento de los sofás, hasta que se observó que las personas que se sentaban sufrían eritema y la aparición de ampollas.

La FDA (Food and Drug Administration) norteamericana autorizó el miércoles, 27 de marzo (2013), este producto químico para el tratamiento de la esclerosis múltiple.  Dimetil fumarato, en su versión farmacéutica, se comercializa con el nombre de Tecfidera®, por los laboratorios Biogen Idec. Tecfidera® se designó como BG-12 durante su desarrollo preclínico.


Desde diversos ámbitos (médicos, pacientes y analistas financieros) se espera que Tecfidera® se convierta en lo que se denomina en la jerga farmacéutica un blockbuster, debido a su eficacia, seguridad y comodidad posológica, al tratarse de un preparado farmacéutico de administración oral.

Según algunas estimaciones, aproximadamente dos millones de personas padecen esclerosis múltiple en todo el mundo, manifestándose con más frecuencia en las mujeres alrededor de la segunda década de la vida.

La enfermedad se desencadena cuando el sistema inmune comienza a atacar y destruir las fibras nerviosas, dando lugar a una pléyade de graves síntomas, tales como dificultad de deambulación, visión borrosa y fatiga extrema.

El mercado potencial para la esclerosis múltiple se estima en 14 billones de dólares, $8.5 billones solo en el mercado estadounidense (información de Stanford C. Bernstein & Company).

Durante la década de 1990 se comercializaron dos fármacos inyectables: Avonex® (Interferon-β1a, de Biogen Idec; y Copaxone® (Glatiramer acetato) de la multinacional israelí Teva Pharmaceuticals.

 En la actualidad, además de Tecfidera® (Dimetil Fumarato), se acaban de autorizar otros dos medicamentos para administración por vía oral: Gilenya® (Fingolimod clorhidrato), de Novartis AG., en el año 2010; y Aubagio® (Teriflunomida), de la multinacional francesa Sanofi Aventis, aprobado en septiembre de 2012.

Con la autorización de Tecfidera®, Biogen Idec se consolida como laboratorio de referencia en el tratamiento de la esclerosis múltiple. Además de Tecfidera®, Biogen Idec comercializa también Avonex® y Tysabri® (el anticuerpo monoclonal Natalizumab), este último formulado para inyección intravenosa pero asociado a leucoencefalopatía multifocal progresiva.

Las expectativas acerca de Tecfidera® han dado lugar a que las acciones de Biogen Idec en Wall Street hayan duplicado su valor durante el último bienio. Cuando el pasado miércoles, 27 de marzo (2013) la FDA norteamericana comunicó su decisión de aprobar Dimetil Fumarato (Tecfidera®) para el tratamiento de la esclerosis múltiple, el valor nominal de las acciones de Biogen Idec, subieron un 3%, hasta $182.68.

Biogen Idec tiene su sede en Weston, Massachusetts, Estados Unidos. Todavía no ha comunicado el precio de venta de Tecfidera®, si bien se considera que el coste del tratamiento anual se hallará entre los $51,000 y los $60,000. Recordemos que en Estados Unidos es el laboratorio el que establece sin restricción legislativa alguna el precio al que comercializa los medicamentos.

La eficacia de los fármacos para la esclerosis múltiple se determina durante los ensayos clínicos por la disminución de la frecuencia de recaídas en el curso de la enfermedad, comparado con los tratamientos placebo.

Los fármacos inyectables antes comentados reducen la frecuencia de recaídas en un 30% aproximadamente, de modo similar a los resultados obtenidos con Aubagio®. Gilenya® logra reducir la frecuencia de recaídas alrededor de un 54%.

Tecfidera® (Dimetil Fumarato) consigue una reducción de la frecuencia de recaídas que oscila entre un 44% y un 53%, según los ensayos clínicos. Tecfidera® requiere una administración b.i.d. (dos veces al día), mientras que su más directo competidor (Gilenya®, de Novartis AG.) solo precisa una sola administración diaria (q.d.). Sin embargo, Gilenya® tiene efectos adversos que limitan su utilización y exigen monitorización cardiaca, hepática y oftalmológica. Cuando se instaura un tratamiento con Gilenya® los pacientes deben estar ingresados durante no menos de 6 horas tras la primera toma del fármaco al objeto de vigilar estrechamente los parámetros de función cardíaca.

En este sentido, Tecfidera® (Dimetil Fumarato) será menos exigente. En la información técnica, solo se recomienda un hemograma antes de instaurar el tratamiento; y un hemograma de control anual. Esta limitación es consecuencia de que Dimetil Fumarato disminuye el recuento leucocitario haciendo al paciente más susceptible a las infecciones. Algunos estudios sugieren que Dimetil Fumarato es potencialmente teratógeno, debiendo evitarse en mujeres que, o bien estén embarazadas o no adopten algún método contraceptivo.

Los efectos secundarios que se han puesto en evidencia durante los ensayos clínicos han sido sofocos (aproximadamente 4 de cada 10 pacientes tratados), náusea y diarrea.

Dimetil Fumarato ha sido usado como aditivo alimenticio. Pero también se ha empleado para proteger la piel de sofás y calzado. Como he comentado al inicio del artículo, una serie de problemas dermatológicos observados en diversos países europeos llevó a prohibir el uso de Dimetil Fumarato para esos fines.

La primera utilización experimental del Dimetil Fumarato en medicina se produjo en la ex República Federal de Alemania en el año 1959 para tratar la psoriasis. De hecho, esta sustancia fue aprobada, con el nombre registrado de Fumaderm® (ácido fumárico) en Alemania para el tratamiento de la psoriasis.

No se conoce el mecanismo de acción de Dimetil Fumarato (Tecfidera®). Se ha propuesto que activa una vía de señalización celular conocida como Nrf2, que contribuye a proteger frente al estrés oxidativo.

Se esperan unas ventas de Tecfidera® de $1.7 billones en el año 2015; y de $2.6 billones en el año 2017.

La Agencia Europea del Medicamento (EMEA, de su acrónimo en inglés) ha recomendado su aprobación.

Zaragoza, 4 de abril de 2013

Dr. José Manuel López Tricas

Farmacéutico especialista Farmacia Hospitalaria

Farmacia Las Fuentes

C/Florentino Ballesteros, 11-13

50002 Zaragoza

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