El componente emocional de los proyectos científicos

publicado a la‎(s)‎ 5 feb. 2016 9:34 por Lopeztricas Jose-Manuel

EL COMPONENTE EMOCIONAL DE LOS PROYECTOS CIENTÍFICOS

Viernes, 8 de enero de 2016: 15 renombrados investigadores tuvieron una breve reunión en la sede de la Food and Drug Administration, invitados por el actual Vicepresidente norteamericano, Joseph R. Biden Jr. El motivo: discutir sobre un ambicioso programa de estímulo en la investigación de tratamientos contra el cáncer. La cita tenía por objeto recabar la opinión de expertos en la investigación de tratamientos farmacológicos contra el cáncer.

El proyecto, un esfuerzo coordinado para conseguir la curación del cáncer o, cuando menos, importantes avances en este sentido, es el resurgimiento de otro anterior, fallido, que el expresidenteRichard Nixon impulsó durante su mandato, al que se designó “War on Cancer”.

El proyecto actual, auspiciado por Joseph R. Biden Jr, ha sido presentado por el actual Presidente, Barak Hussein Obama. Se ha denominado “Cancer MoonShot 2015”, y tiene un gran componente emocional. El hijo del Vicepresidente BidenBeau, falleció de cáncer en mayo de 2015. [La fotografía que acompaña al texto muestra a Joseph Biden, junto a su hijo Beau, durante una visita a Iraq en el año 2009, donde se hallaba destinado].

El “Cancer MoonShot 2015” patrocina la National Immunotherapy Coalition, que engloba varias multinacionales farmacéuticas, ha sido iniciado por Amgen y Celgene; otras, GlaxoSmithKline y Pfizer, están valorando su integración; y algunas, Roche y AstraZeneca, han rechazado su participación, al menos de momento (enero 2016).

El diseño y desarrollo de ensayos clínicos a la manera tradicional requiere años de seguimiento y evaluación. Mediante esta coalición se intenta reducir tiempo (y costes) estimando que se podrían estudiar tratamientos para más de 20 tipos de cáncer en más de 20.000 pacientes hacia el año 2020.

Una de las personas más directamente involucradas en la coalición es el científico de origen sudafricano Patrik Soo-Shing, un hombre polifacético con una de las fortunas más importantes del mundo, según la lista Forbes, estimada en 12 billones de dólares. Este cirujano contribuyó al desarrollo de una novedosa formulación de paclitaxel comercializada como Abraxane®, deAbraxis Bioscience. Vendió la patente de Abraxane® a Celgene por 2,9 billones de dólares. Incidentalmente, Patrik Soo-Shinges uno de los propietarios del equipo de baloncesto Los Ángeles Lakers.

Para dinamizar el proyecto Cancer MoonShot 2015, la actual Administración demócrata ha contado con la aquiescencia de los republicanos en el Congreso (Capitolio), asignándose una partida presupuestaria de 264 millones de dólares destinados alNational Cancer Institute. Este incremento es el más importante desde hace una década.

Harold Varmus, Premio Nobel de Fisiología y Medicina, actual director del National Cancer Institute, ha declarado que el programa no está diseñado para lograr resultados concretos en un tiempo determinado. Se diferencia, en este aspecto, del programa “War on Cancer” durante la Presidencia de Richard Nixon en el lejano año 1971, cuando se planteó la curación del cáncer bajo criterios simplistas (“el cáncer es una única enfermedad”). Este concepto se considera anticuado y excesivamente reduccionista. José Baselga, presidente de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer y director del Sloan Kettering Cancer Center, ha declarado que el cáncer es mucho más complejo de lo que se creía hace cuatro décadas.

El cáncer, considerado genéricamente, es una enfermedad muy grave, con elevada mortandad. Una de las líneas de investigación del cáncer es la genómica, esto es, secuenciar el ADN de las células tumorales para descifrar las mutaciones que expliquen el crecimiento del tumor.

Otra estrategia novedosa es la inmunoterapia: estimular farmacológicamente el sistema inmune del propio paciente para que destruya las células malignas. Aunque la genómica y la inmunoterapia contra el cáncer son intelectualmente ideas muy atractivas, los resultados clínicos son, hoy por hoy, limitados. Se intenta soslayar la limitada eficacia de estos fármacos administrados en monoterapia, asociándolos entre ellos o con quimioterapia clásica al objeto de lograr un efecto aditivo o sinérgico, a la manera como se controla la infección por VIH, atacando el virus por varios flancos a la vez.

Los investigadores se empecinan en la genómica y la inmunoterapia. Casi todos están de acuerdo en que este es el camino a seguir. La financiación adicional acelerará los programas de investigación en curso y permitirá iniciar otros nuevos.

Muchas investigaciones se llevan a cabo de modo redundante en distintos centros de investigación, sin que los hallazgos se hagan públicos a fin de obtener réditos de los posibles descubrimientos. Esta circunstancia retrasa los posibles logros, siendo éste uno de los aspectos que el ambicioso proyecto trata de solventar.

Un problema importante para el progreso en la lucha contra el cáncer es que los sistemas sanitarios, públicos y privados, no asumen los elevados costes de la secuenciación genómica. Las Aseguradoras quieren ver resultados tangibles si asumen los elevados costes de secuenciar genomas de sus pacientes. De otro modo podrían argüir que estarían financiando la investigación básica, no siendo ese su objetivo.

 Algunos prestigiosos centros oncológicos norteamericanos, así el Dana Farber Cancer InstituteSloan Kettering Cancer Center y Vanderbilt Ingram Cancer Center, utilizan sus propios fondos, junto a otros procedentes de aportaciones filantrópicas para pagar la secuenciación del genoma. Estos centros son reticentes a entregar de modo altruista la costosa información obtenida durante sus investigaciones.

La Asociación de Investigación contra el Cáncer ha iniciado un estudio piloto con siete centros médicos para compartir información de más de 17.000 pacientes. Un problema adicional de tipo logístico complica las cosas: cada centro de investigación tiene sus propios protocolos para archivar la información de sus pacientes, dificultando la compartición de los datos recopilados. Además la información acerca de los pacientes ha de estar encriptada para asegurar la privacidad.

Con una periodicidad casi decenal, el Gobierno Federal norteamericano retoma ambiciosos programas para la investigación de medicamentos oncológicos. El anterior se diseñó en el año 2003 cuando el entonces director de los National Cancer Institutes, Dr. Andrew von Eschenbach anunció un proyecto para “eliminar el sufrimiento y muerte causado por cáncer en el año 2015”. Obviamente no se ha logrado.

Durante las negociaciones entre Andrew von Eschenbach y Arlen Specter, senador republicano de Pennsylvania, éste le propuso aumentar la asignación presupuestaria para acortar plazos: el objetivo propuesto para 2015 debería conseguirse en 2010. No fue posible. De hecho, Arlen Specter falleció de cáncer en 2012.

Zaragoza, a 4 de febrero de 2016

Dr. José Manuel López Tricas

Farmacéutico especialista Farmacia Hospitalaria

Farmacia Las Fuentes

Florentino Ballesteros, 11-13

50002 Zaragoza

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