Estrategias del mercado farmacéutico

publicado a la‎(s)‎ 3 feb. 2017 7:32 por Lopeztricas Jose-Manuel

ESTRATEGIAS DEL MERCADO FARMACÉUTICO

El lunes, 30 de enero de 2017 se presentaron en Estados Unidos varias denuncias contra tres fabricantes de preparados de insulina, Sanofi AventisNovo Nordisk Pharma y Eli Lilly. Se les acusa de pactar  al alza los precios de sus preparados farmacéuticos.

El precio de las insulinas ha aumentado de modo espectacular durante los últimos años; y ha sucedido prácticamente al unísono, sin que existan razones objetivas, como sería el incremento de los costes de producción.

Las demandas se han presentado tanto por el injustificado incremento de precios como la simultaneidad con que han actuado los distintos fabricantes, generando la sospecha de intentar manipular el mercado de este trascendental medicamento.

La demanda judicial se ha presentado en la Corte Federal de Massachusetts, Estados Unidos. En ella se acusa a los fabricantes de aprovechar a su favor el opaco sistema de fijación de precios en Estados Unidos que beneficia tanto a los fabricantes como a los «gestores de prescripciones», conocidos como «pharmacy benefits managers». [El principal «gestor de prescripciones» de Estados Unidos es Express Scripts. Gestionan las recetas de las compañías aseguradoras estableciendo acuerdos con las farmacias asociadas para obtener mejores precios de los fármacos, descuentos que redundan en beneficio de las propias compañías aseguradoras].

En la demanda se ejemplifican dramáticas situaciones individuales en las que muchos pacientes no pueden costear sus tratamientos con insulina (hasta $900 mensuales). Ello les lleva a adquirir insulina caducada en el mercado negro. Se han producido situaciones en las que el paciente ha dejado de tratarse para desencadenarse un cuadro de cetoacidosis diabética, última y desesperada estratagema para conseguir gratuitamente inyecciones de insulina en los servicios de urgencia hospitalaria. [La cetoacidosis diabética es una emergencia clínica potencialmente mortal].

Un estudio reciente publicado en la revista de la American Medical Association evidenció que el precio de las distintas preparaciones de insulina se triplicó entre los años 2002 a 2013.

Los portavoces de las tres multinacionales farmacéuticas demandadas (la francesa Sanofi Aventis, la danesa Novo Nordisk Pharma, y la norteamericana Eli Lilly) han emitido comunicados alegando que sus procederes se ajustan a las leyes vigentes y sus productos cumplen con los máximos estándares de calidad.

El elevado coste de los medicamentos ha sido motivo de varios debates en el Congreso norteamericano, y ha motivado unas declaraciones del nuevo Presidente Donald J. Trump, descalificando con términos gruesos el comportamiento de la industria farmacéutica («getting away with murder») [traducción: «salir impune de un asesinato»].

En diciembre de 2016, abogados generales de 20 Estados norteamericanos acusaron a fabricantes de medicamentos genéricos, incluyendo los dos más importantes en términos de facturación (Teva Pharmaceuticals y Mylan Pharmaceuticals) de pactar los precios de los fármacos que comercializan. Estos acuerdos se establecieron mediante reuniones informales de sus ejecutivos, llamadas telefónicas y mensajes de correo electrónico. Otro laboratorio involucrado en estos acuerdos ilegales, Valeant Pharmaceuticals International, ha sido citado por investigadores federales.

Algunas empresas farmacéuticas han pergeñado estrategias para eludir el problema principal. Dos ejemplos: el pasado diciembre (2016), Eli Lilly declaró su compromiso de descontar un 40% el precio de su insulina Humalog® para los pacientes que se ven obligados a pagar íntegramente el precio de su insulina; Novo Nordisk, fabricante y comercializadora de Novolog® se ha comprometido a limitar los aumentos de precio en el mercado farmacéutico estadounidense a menos del 10% cada año. Los incrementos de precio se realizan previo acuerdo con los «gestores de prescripciones» y las compañías aseguradoras para que no excluyan sus fármacos de sus listas de prestaciones farmacéuticas. Las compañías aseguradoras no pagan los precios de lista establecidos por los laboratorios. Los «gestores de prescripciones» negocian descuentos en las farmacias en beneficio de las compañías aseguradoras, muy raramente en beneficio del paciente. Diferentes «gestores de prescripciones» compiten por ofrecer mejores condiciones de reembolso al laboratorio. Sin embargo, estas negociaciones no se hacen públicas.

Como resultado de este oscuro entramado, el laboratorio tiene dos precios para sus fármacos: el precio más alto; y el precio real (más bajo y secreto) que es el que paga en último término la compañía aseguradora, sin que este beneficio redunde en los precios que ha de pagar el paciente. Estos aumentos de precio perjudican a la economía dl paciente. La cobertura de los seguros sanitarios en Estados Unidos establece una franquicia (el paciente paga todo hasta un cierto límite, no precisamente bajo), realizando una aportación porcentual cuando el precio es elevado.

Zaragoza, a 3 de febrero de 2017

Dr. José Manuel López Tricas (totalmente calvo)

Farmacéutico especialista Farmacia Hospitalaria

Farmacia Las Fuentes

Florentino Ballesteros, 11-13

50002 Zaragoza

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