Experimentación con células madre

publicado a la‎(s)‎ 11 ago. 2016 12:11 por Lopeztricas Jose-Manuel

EXPERIMENTACIÓN CON CÉLULAS MADRE


El jueves, 4 de agosto (2016) los National Institutes of Health de Estados Unidos hicieron pública su intención de levantar la prohibición de injertar células madrehumanas en embriones de animales de experimentación. Así se refiere en el blogde Carrie Wolinetz, director asociado de política científica.

Estos experimentos se diseñan para que animales experimentales actúen como fabricantes de tejidos y órganos humanos. El objetivo es doble: de un lado, se trata de investigación básica; y, en un sentido finalista, la aplicación de los hallazgos teóricos en terapéutica clínica. Un aspecto que emerge siempre cuando se plantean estas técnicas experimentales es la idoneidad ética de tales prácticas experimentales. Estas cuestiones son más teóricas que reales.

Cuando se inyectan en un embrión animal, las células madre (células indiferenciadas con todas sus potencialidades) no solo se diferenciarán, y dividirán, en el tejido deseado, sino en otros muy distintos, incluyendo el tejido nervioso. Se puede especular con la “humanización” del cerebro del animal; y yendo más lejos, con la manipulación de una estructura compleja surgida tras miles de años de filogenia.

Los National Institutes of Health acaban de establecer un período de 30 días para recibir alegaciones tanto desde estamentos políticos como científicos. Así pues, el levantamiento de la restricción se prevé para los últimos día de septiembre (2016).

Los National Institutes of Health financian este tipo de estudios, de tal suerte que han impuesto una moratoria hasta que, en septiembre de 2016 se tome una decisión relevante. Los National Institutes of Health se hallan preocupados por lo que algunos consideran quimeras, palabra que proviene de una deidad de la mitología griega con cuerpo mitad león, mitad serpiente.

En el ámbito científico, la moratoria representó un grave contratiempo para diversos proyectos de trasplante de células madre en el Boston Children’s Hospital, deBostonMassachusetts, Estados Unidos. Apenas dos meses después de iniciada la moratoria, los National Institutes of Health organizaron una conferencia para debatir el tema desde enfoques tanto éticos como científicos.

En la actualidad hay dos proyectos de investigación pendientes de valoración por un comité de ética, etapa previa para poder obtener financiación pública. El primero implica la adición de células madre humanas a embriones de animales antes de que éstos alcancen un estadio de desarrollo suficiente para la aparición de órganos perfectamente diferenciados. Dado que los primates (monos y chimpancés) son, desde un punto de vista genético, tan próximos a los humanos, la investigación debe esperar a que los embriones de los simios estén suficientemente desarrollados antes de añadir células madre humanas con fines de investigación.

El segundo experimento prevé introducir células madre en embriones de roedores, si bien en este caso, las células madre humanas introducidas podrían llegar a modificar la estructura cerebral de los animales totalmente desarrollados. En este caso, al menos conceptualmente, se podrían crear quimeras de humano y roedor. [Las células madre de origen humano se podrían introducir y diferenciar en el tejido nervioso del roedor].

Los National Institutes of Health mantendrán la prohibición de experimentar con espermatozoides u óvulos humanos en embriones animales enucleados.

Sin embargo, hay que recordar que la regulación de experimentación con células madre solo afecta a los proyectos con financiación pública, pero no a los que se lleven a cabo con dinero de fundaciones privadas.

En este aspecto se están llevando a cabo experimentos muy arriesgados: un equipo de científicos introdujeron células madre de rata en un embrión de ratón cuyas células habían sido modificadas genéticamente de tal suerte que no pudiesen diferenciarse en células pancreáticas. El ratón terminó por formar un páncreas de rata.

El siguiente paso es, siguiendo este proceder, conseguir que cerdos puedan fabricar órganos tales como hígado o riñones humanos, como fuente para trasplantes.

Incluso un equipo está ensayando la introducción de células madre de origen humano en embriones de ratones con la esperanza de poder descifrar aspectos, hoy ignorados, de graves enfermedades psiquiátricas humanas.

Estos experimentos son ciencia de vanguardia para algunos, e inquietantes, casi obscenos, para otros. Esta percepción es común cuando la ciencia bordea sus propios límites. Pero el propio progreso desplaza estos límites, así como su aceptación social. Así acaeció cuando se planteó la posibilidad de realizar un trasplante de corazón a mediados de la década de 1960, siendo hoy día una técnica incuestionada y casi rutinaria.

Hay dos cuestiones ante las que se adoptan posturas distintas, aun cuando subyace en las mismas un idéntico proceso técnico. De un lado la adición de ADN[1] de una especie en otra para obtener, por ejemplo, alimentos modificados genéticamente; de otra parte, la introducción de células madre de una especie en otra como fuentes de tejidos y órganos para trasplante. Mientras no se cuestiona la importancia y utilidad de los denominados alimentos transgénicos, existe mucha controversia por lo que respecta a los animales quiméricos. Al fin y al cabo, en ambas situaciones lo que se está transfiriendo entre especies es ADN.

Tal vez la farmacología del futuro nos deba acostumbrar a intercambiarnos células entre humanos, y entre animales y humanos. El progreso nos ha hecho socialmente quiméricos. Tal vez estemos en la antesala de convertirnos genéticamente en quimeras como estrategia de control y superación de graves enfermedades, hoy por hoy, irreversibles.

[1] ADN, acrónimo de Ácido DesoxiRibonucléico.

Zaragoza, 11 de agosto, 2016

Dr. José Manuel López Tricas

Farmacéutico especialista Farmacia Hospitalaria

Farmacia Las Fuentes

Florentino Ballesteros, 11-13

50002 Zaragoza

Comments