Obituario de Leslie Brown, madre del primer "niño probeta"

publicado a la‎(s)‎ 27 jun. 2012 13:58 por Lopeztricas Jose-Manuel   [ actualizado el 27 jun. 2012 13:58 por Victor Sin ]

OBITUARIO DE LESLEY BROWN, MADRE DEL PRIMER “NIÑO PROBETA”

Lesley Brown, madre del primer “niño probeta”  (niña en este caso, Louise Brown) nacido en el mundo, hecho que ocurrió el 25 de julio de 1978, falleció el pasado 6 de junio en Bristol, Gran Bretaña, a la edad de 64 años.

Su deceso, en el Bristol Royal Infirmary, fue debido a las complicaciones de una infección vesical. Esta información fue dada a conocer por Michael Macnamee, director ejecutivo del Bourn Hall Clinic, en Cambridge, Gran Bretaña, donde se llevó a cabo la técnica de fertilización “in vitro” que permitió el alumbramiento de Louise. La técnica de fecundación “in vitro” fue desarrollada por Robert G. Edwards y Patrick Steptoe.

El nacimiento de Louise fue un acontecimiento de gran trascendencia mundial, y un avance trascendental en el tratamiento de la infertilidad. La técnica ha hecho posible que millones de parejas puedan tener descendencia. Se estima que, hasta ahora, más de cuatro millones de niños han nacido gracias a esta técnica, en la cual el esperma y el óvulo son mezclados en un tubo de ensayo; y el embrión resultante es implantado en el útero materno para que prosiga su desarrollo embrionario.

En algunos países desarrollados, hasta un 3% de todos los nacimientos son resultado de técnicas de fecundación in vitro. Según la Society for Assisted Reproductive Technology, solo en los Estados Unidos 59.000 niños han nacido tras la fecundación extra-materna.

En la actualidad, la fertilización in vitro es una técnica plenamente asumida. Pero los comienzos estuvieron plagados de dificultades técnicas y prejuicios religiosos. Las investigaciones de Robert G. Edwards, un biólogo, y Patrick Steptoe, un ginecólogo, se prolongaron a lo largo de una década. Durante los primeros intentos llevados a cabo a mediados de la década de 1970 en sesenta parejas, solo se logró un embarazo, pero éste fue ectópico, el feto quedó implantado en una trompa de Falopio, en lugar del útero, y se vio abocado al aborto.

En este contexto, el matrimonio Brown, formado por Leslie, un empleada del servicio doméstico, y su esposo, John, trabajador en los ferrocarriles británicos, asumieron los riesgos de una técnica que algunos agoreros predecían daría lugar a terribles anormalidades en los recién nacidos. La determinación con que actuaron los señores Brown es, pues, digna de todo elogio, y así se ha de valorar desde cualquier punto de vista.

Leslie Brown quedó encinta tras el primer intento. Tras conocerse su gestación, se generó un aura de fascinación acerca del resultado. El parto fue normal y la niña, Louise, nació sana.

A su regreso al hogar, el acoso periodístico obligó al matrimonio a mudarse a otro domicilio para que Louise pudiese crecer con normalidad, lejos del acoso de la prensa de baja estopa. Cuatro años más tarde, el matrimonio Brown tuvo otra hija, Natalie, también concebida por fecundación in vitro; y, como en el caso de Louise, tras el primer intento.

John Brown falleció en el año 2007, a la edad de 64 años, curiosamente a la misma edad a la que ha muerto su esposa, Leslie. Le sobreviven sus dos hijas (las dos primeras “niñas probeta”) y tres nietos.

A pesar de estos éxitos, la técnica de fertilización in vitro tardó tiempo en ser socialmente aceptada, primero con el argumento de hipotéticos riesgos para la madre y el recién nacido; y, más tarde, con objeciones de tipo religioso, que argüían que la técnica violaba el orden sagrado de la Creación. La Iglesia Católica Romana continúa condenando a día de hoy la fertilización in vitro.

En el año 2010, Robert G. Edward, entonces de 85 años, fue galardonado con el Premio Nobel de Fisiología y Medicina. Sin embargo, su estado mental estaba deteriorado hasta el punto de “no comprender el honor recibido”, en palabras del Dr. Macnamee. Patrick Steptoe no pudo compartir el galardón pues había fallecido en el 1988; y, como es conocido, los estatutos del Premio Nobel no permiten que sea concedido a título póstumo.

Zaragoza, a 25 de junio de 2012

Dr. José Manuel López Tricas

Farmacéutico especialista Farmacia Hospitalaria

Zaragoza

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