Obituario de Willy Burgdorfer

publicado a la‎(s)‎ 4 dic. 2014 4:51 por Lopeztricas Jose-Manuel

OBITUARIO DE WILLY BURGDORFER

Willy Burgdorfer ha entrado en la historia de medicina y la zoología por su descubrimiento en el año 1982 de lo que hasta entonces era una misteriosa enfermedad infecciosa que en algunos pacientes derivaba en un cuadro de artritis reumatoide. Se trata de la enfermedad de Lyme.

El óbito del Dr. Burgdorfer tuvo lugar el lunes, 17 de noviembre (2014) en un hospital de Hamilton, Montana, Estados Unidos, a la edad de 89 años, a causa de las complicaciones de la enfermedad neurodegenerativa de parkinson (denominada así en honor de James Parkinson, médico británico que vivió a caballo entre los siglos XVIII y XIX y que describió los síntomas de la enfermedad que llevaría su apellido en un famoso trabajo titulado An Essay on the Shaking Palsy). La noticia fue comunicada por Tom Sshwan, un colega con quien el Dr. Burgdorfer trabajó durante muchos años en el Rocky Mountain Laboratories, pertenecientes al National Institute  of Allergy and Infectious Disease, en la ciudad de Hamilton.

La enfermedad de Lyme es patronímica de un área de Connecticut, donde se describieron los primeros cuadros de artritis reumatoide en la década de 1970, más precisamente en las ciudades de Lyme, Old Lyme y East Haddam. El pródromo de esta enfermedad, más común en niños, era eritema, fiebre e inflamación de las articulaciones. En un principio se denominó artritis de Lyme, pero pronto los científicos hallaron un vínculo con las garrapatas del género Ixodes que infestaban a los ciervos.

Muchos de los niños vivían en áreas boscosas, manifestando los síntomas tras la picadura por garrapatas. La prevalencia era más elevada al este del río Connecticut (que da nombre al Estado norteamericano), donde la población de ciervos era mayor. En un principio se creyó que las garrapatas actuaban como vectores de virus. No se logró demostrar este supuesto.

El Dr. Burgdorfer, nacido y educado en Basilea, Confederación Helvética, se trasladó a Hamilton en el año 1951 para llevar a cabo lo que denominaba su “especialidad”, la cirugía de las garrapatas, animales a los que diseccionaba para investigar su capacidad de servir como vectores de algunas enfermedades. Hamilton, una ciudad rural en el valle de Bitterrott, había sido sede de un prominente laboratorio durante varias décadas, tras el descubrimiento en el año 1906 de que las garrapatas de los bosques eran transmisoras de la Fiebre de las Montañas Rocosas.

A comienzos de la década de 1980, el Dr. Burgdorfer diseccionaba garrapatas de ciervos de Long Island sospechosas de transmitir tifus exantemático, cuando observó en su microscopio algo inesperado: espiroquetas (un tipo de bacterias con forma de sacacorchos) que se localizaban en el intestino medio de las garrapatas.

Desde un punto de vista microbiológico la enfermedad de Lyme y la sífilis guardan cierta semejanza. Ambas enfermedades infecciosas están causadas por espiroquetas (Treponema pallidum en el caso de la sífilis), los dos microorganismos se pueden propagar por tejidos distintos del lugar de infección, y en ambos casos hay un subgrupo de pacientes refractarios al tratamiento antibiótico. Algunos síntomas de la sífilis remedan a los de la enfermedad de Lyme: exantemas cutáneos, trastornos cardíacos, dolor nervioso y demencia.

Según describía el Dr. Burgdorfer en una conferencia pronunciada en los National Institutes of Health, al que está adscrito el National Institute of Allergy and Infectious Disease, «una vez que observé estos largos, serpenteantes microorganismos, no dudé que se trataba de espiroquetas».

Junto con Allen Steere, entonces adscrito a la Universidad de Yale, iniciaron una investigación dirigida a relacionar las garrapatas descubiertas en ciervos de Long Island con las que infestaban a los ciervos en los alrededores de Lyme, Connecticut.

Aunque los primeros estudios no hallaron microorganismos infecciosos en las garrapatas de los ciervos de los bosques de Connecticut, un análisis más detallado permitió modificar la errónea convicción. En el año 1982, Willy Burgdorfer y algunos colegas publicaron sus hallazgos en la revista Science. Es obligado mencionar, junto a Willy Burgdorfer a otros científicos; Alan G. Barbour, Stanley F. Hayes (del National Institute of Allergy and Infectious Disease’ Rocky Mountain Laboratories, en Montana), Edgar Grunwaldt (Clínico en Shelter Island), y Jeffrey P. Davis (Wisconsin Department of Health and Social Services). [Es muy recomendable la lectura del siguiente trabajo: Barbour A.G., Fish D. The Biological and Social Phenomenon of Lyme Disease. Science 1993; 260: 1610-1616].

Wilhelm Burgdorfer nació el 27 de junio de 1925, hijo de Karl y Else Burgdorfer. Estudió hasta obtener su grado de doctor en la Universidad de Basilea (Suiza), especializándose en zoología, parasitología y bacteriología en el Instituto Tropical Suizo, también en Basilea.

Otro influyente investigador de la enfermedad de Lyme, Stephen E. Malawista, con quien colaboró estrechamente, había fallecido en el año 2005.

Se ha publicado un libro acerca de la historia que condujo a desentrañar la enfermedad de Lyme: «Bull’s-Eye: Unraveling the Medical Mystery of Lyme Disease» escrito por Jonathan A. Edlow, y publicado por la editorial Yale University Press en el año 2003.

En el año 1951 William (adaptación inglesa de su nombre alemán) Burgdorfer recibió una beca postdoctoral (fellowship) del United States Public Health Service para trabajar en el laboratorio de Hamilton. Durante mucho tiempo se centró en la investigación de la Fiebre de las Montañas Rocosas, fiebres recurrentes, peste y otras plagas que se transmiten por insectos hematófagos, incluyendo garrapatas, mosquitos y pulgas.

Según el Centers for Disease Control and Prevention (CDC), alrededor de 300.000 personas se contagian cada año con la enfermedad de Lyme. La gran mayoría de los casos se producen en las extensas regiones del Noreste y Medio Oeste de Estados Unidos. Habitualmente, la enfermedad de Lyme responde bien al tratamiento antibiótico, pero no siempre, pudiendo tornarse crónica durante meses, incluso años. Una vacuna desarrollada en la Universidad de Yale fue autorizada en el año 1998, pero fue retirada del mercado farmacéutico en el año 2002.



William Burgdorfer se retiró en el año 1986. Durante su vida recibió importantes condecoraciones; siendo la más perdurable en el tiempo el hecho de que la bacteria responsable de la enfermedad de Lyme se denomina en su honor Borrelia burgdorferi.


Zaragoza, a 4 de diciembre de 2014

Dr. José Manuel López Tricas

Farmacéutico especialista Farmacia Hospitalaria

Farmacia Las Fuentes

Florentino Ballesteros, 11-13

50002 Zaragoza

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