Depresión y adelgazamiento de la corteza cerebral

UN ESTUDIO VINCULA LA DEPRESIÓN A UN ADELGAZAMIENTO DE LA CORTEZA CEREBRAL

Los científicos que han estudiado durante décadas la historia de familias con propensión a sufrir depresión, han descubierto que los cerebros de estas personas tienen la corteza cerebral derecha más delgada de lo normal. En opinión de estos investigadores, esta mayor delgadez puede ser un rasgo o un marcador de vulnerabilidad a la depresión.

Las tomografías cerebrales de los descendientes de padres o abuelos con depresión mayor, tienen una corteza cerebral derecha más delgada, aun cuando ellos no hayan sufrido depresión o cuadros de ansiedad importantes.

Se asume que un rasgo, digamos familiar, es siempre genético (heredable, por lo tanto), si bien esto no siempre es el caso. Partiendo de estos hallazgos anatomopatológicos, no se puede saber si el menor grosor del córtex cerebral derecho tiene un origen genético, o bien es el resultado de desarrollarse (crecer y madurar) en un ambiente con padres y/o abuelos con depresión.

El artículo ha sido publicado en Proceeding of the Nacional Academy of Sciences, y es una extensión de una investigación iniciada hace 27 años por el Dr. Myrna Weissman, para investigar las raíces familiares de la depresión.

En el estudio se realizaron tomografías cerebrales de 131 personas, incluyendo niños y adultos, con edades comprendidas entre los 6 años y los 54  años, la mitad de los cuales tenían un riesgo elevado de depresión, en base a su historia familiar. La otra mitad de las personas del estudio se consideraba que tenían un riesgo bajo.

El estudio demostró un adelgazamiento de la corteza cerebral derecha del 28% como valor promedio entre las personas con un riesgo elevado de padecer depresiones graves.

La corteza cerebral es la región del cerebro involucrada en el razonamiento, la planificación y el estado de ánimo. Su adelgazamiento podría justificar en cierta medida la menor capacidad de las personas con depresión para prestar atención, interpretar las relaciones sociales (la urdimbre social); al mismo tiempo que su umbral para las emociones aumenta.

La interferencia con el procesamiento de los estímulos emocionales, otra característica de la depresión, también estaría justificada por la pérdida de grosor de la corteza cerebral. Esta situación hace al que lo sufre más propenso a la ansiedad.

Hasta ahora es solo un hallazgo anatomopatológico; pero las cuestiones siguen abiertas: el adelgazamiento de la corteza cerebral, ¿es un factor de riesgo?; ¿un signo de depresión?; ¿un indicador de una depresión futura?.

Los descubrimientos que plantean más cuestiones de las que resuelven son aquellos que, en última instancia, hacen progresar la ciencia y el conocimiento.

Dr. José Manuel López Tricas

Farmacéutico especialista Farmacia Hospitalaria

Zaragoza

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Lopeztricas Jose-Manuel,
12 nov. 2010 5:26
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