Richard Knox Olney: obituario

publicado a la‎(s)‎ 4 feb. 2012 11:08 por José Manuel López Tricas   [ actualizado el 4 feb. 2012 11:08 por Victor Sin ]

RICHARD K. OLNEY: OBITUARIO

Richard K. Olney, pionero de la investigación clínica de la esclerosis lateral amiotrófica, conocida también como enfermedad de Lou Gehrig, falleció de la misma enfermedad, a cuyo estudio dedicó gran parte de su vida científica, el viernes 27 de enero de 2012, en Corte Madera, California, Estados Unidos, a los 64 años de edad.

Su óbito fue comunicado por la Universidad de California, donde el Dr. Olney había dirigido la A. L. S. Treatment and Research Center, antes de saber, en el año 2004, que padecía la misma enfermedad (A. L. S. [Amiothrophic Lateral Sclerosis]).

La esclerosis lateral amiotrófica es una enfermedad degenerativa de los nervios del cerebro y médula espinal que progresivamente deja al paciente sin capacidad de usar sus músculos, atrapando a quien lo padece dentro de un cuerpo incapaz de responder a los estímulos.

Muchos pacientes fallecen dentro de los dos años siguientes al diagnóstico de la enfermedad. Sin embargo, Richard K. Olney sobrevivió ocho años, durante los que asistió a la boda de sus dos hijos y al nacimiento de su primer nieto, que fue bautizado Richard, como él.

Nicholas T. Olney, uno de los hijos del Dr. Olney, afirmó que su padre mantuvo una actitud disciplinada y optimista a lo largo de su enfermedad degenerativa. Una vez que aceptó su diagnóstico, emprendió una lucha constante y admirable, adoptando la postura de que podía hacer algo cada día.

Los primeros signos de su enfermedad fueron rigidez en su pierna derecha, seguida de pérdida de coordinación. Se le diagnosticó inicialmente de hernia de disco. Fue sometido a cirugía, pero el deterioro físico continuó.

En el mes de mayo de 2005, observó una progresiva rigidez y enlentecimiento de su brazo derecho. Se realizó a sí mismo una serie de test clásicos para el diagnóstico de la esclerosis lateral amiotrófica. Por ejemplo, contó repetidamente en número de veces que podía golpear con sus dedos durante un minuto. Observó que, sin normalmente conseguía hacerlo 65 veces, su número se había reducido a 55. Y, a base de estos y otros tests llegó a la conclusión que padecía esclerosis lateral amiotrófica.

En un principio llevó su enfermedad con gran discreción. Cuando ésta resultaba evidente, buscó la publicidad para que la institución que dirigía (A. L. S. Treatment and Research Center) tuviese viabilidad tras su inevitable fallecimiento.

Richard Knox Olney había nacido el 15 de diciembre de 1947. Muy pronto su familia se asentó en Norman, Oklahoma. Se graduó en Phi Beta Kappa, Universidad de Oklahoma en el año 1968, logrando una licenciatura (Bachelor) en química matemáticas y zoología; graduándose más tarde en medicina en Baylor College of Medicine en el año 1973. Realizó prácticas de medicina en la Universidad de Los Angeles, California; y en la University of Oregon Health Sciences Center.

Durante su actividad científica en la universidad de California, en San Francisco, Richard Knox Olney era conocido por ser un trabajador tan infatigable que provocaba admiración en cuantos lo conocían y trataban.

A Richard Knox Olney le sobreviven su primera y segunda esposa, sus hijos, Nicholas y Amy Koch Olney Dobbs, su hermano Frank Jr.; y su nieto.

El Dr. Olney trabajó, ayudado por su hijo, durante los últimos meses de vida, en una publicación científica dirigida a estudiar la respuesta nerviosa como factor predictivo de la evolución de la enfermedad. La progresiva evolución de la esclerosis lateral amiotrófica no le permitió ver concluido su estudio que, no obstante, fue terminado por su colega, Dr. Lomen-Hoerth.

Durante la fase final de la enfermedad, se comunicaba a través de un ordenador que respondía al movimiento de sus ojos, de la misma forma que otro prestigioso científico, Stephen Hawking, por suerte todavía vivo.

Desde el pasado mes de octubre, la progresiva parálisis de sus músculos respiratorios, le impedían prácticamente respirar, a pesar de lo cual continuaba respondiendo correos electrónicos, llegando a visitar su Centro de Investigación una semana antes de fallecer, interesándose por los proyectos en curso.

Su actitud no solo es ejemplar para las personas afectadas de esclerosis lateral amiotrófica, sino para todos nosotros.

Zaragoza, a 4 de febrero de 2012

Dr. José Manuel López Tricas

Farmacéutico especialista Farmacia Hospitalaria

Zaragoza

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